Ejercicio de descripción seguida de enumeración

IMG_20160710_194209Ejercicio de descripción seguido de una enumeración. Hoy, ofrecido por Robert Coover:

«Pidió unas pinzas y las mujeres se dispersaron, buscando sus bolsos. Naomi, otra amistad de Dickie, una muchacha de huesos grandes, de casi metro ochenta de altura, con mejillas naturalmente arreboladas y largo cabello rubio recogido con un pasador en la nuca, se lanzó hacia adelante impulsivamente y vació en el suelo su bolso: colorete, cigarrillos, lápiz de labios, pendientes y pulseras y sujetadores de pelo de repuesto, postales, imperdibles, un pañuelo, peines y monedas, píldoras anticonceptivas, bicarbonato, resguardos de billetes, cremalleras y botones, un permiso de conducir, aerosoles desodorantes, laca para el cabello, mapas, cerillas, tampones y calendarios, hilo, recortes de periódico, purificadores de aliento, fotografías, chicle, una navaja de mujer, direcciones, tranquilizantes, tarjetas de crédito, crema hormonal, listas de compras, un cepillo de dientes, barritas de caramelo, una tarjeta de San Valentín sobada, una linterna, un frasco de vaselina, gafas de sol, bragas de papel y bolitas de pelo y polvo cayeron revueltas… incluso un tubo de ungüento contra el pie de atleta, un calientapollas de lana a medio terminar, una aguja de hacer punto y uno de mis ceniceros mexicanos… pero no pinzas.

—Estoy segura de que tenía unas —insistió, rascando el fondo del bolso, volviéndolo del revés y sacudiéndolo».

El bolso ya existe en tu imaginación. Es más, me atrevería a afirmar que hasta le has asignado un color al bolso de una mujer de casi metro ochenta de altura. ¡Qué mujer!

No lo dudes. Esta novela es una lectura de verano: La fiesta de Gerald, de Robert Coover. Anagrama, 1990. Traducción de Miguel Sáenz. Quizás la relea.