Saber poesía; o valorar predicados

DETRÁS, MÁS ALLÁ

Sí, por detrás de las gentes
te busco.
No en tu nombre, si lo dicen,
no en tu imagen, si la pintan.

Detrás, detrás, más allá.

Por detrás de ti te busco.
No en tu espejo, no en tu letra,
ni en tu alma.

Detrás, más allá.

También detrás, más atrás
de mí te busco. No eres
lo que yo siento de ti.
No eres
lo que me está palpitando
con sangre mía en las venas,
sin ser yo.

Detrás, más allá te busco.

Por encontrarte, dejar
de vivir en ti, y en mí,
y en los otros.
Vivir ya detrás de todo,
al otro lado de todo
—por encontrarte—,

como si fuese a morir.

(de La voz a ti debida)
Pedro Salinas, Poesías completas,

Barral editores (Barcelona, 1971), pág. 223.

«El cambio de aspecto verbal es otro fenómeno que ayuda a precisar esa citada oposición. Frente a las frases rotundas construidas sobre presentes de indicativo, que connotan de certeza y proximidad los hechos, la última estrofa recurre a la presencia de los infinitivos para rodear a la expresión de un hálito de temporalidad. Según Feal Deibe, el uso del infinitivo en Salinas “es uno de los dos procedimientos principales para expresar la quietud deseada”. Y en esa estrofa la quietud es significativa de la aprehensión y permanencia en una situación gozosa anunciada por el aspecto puntual del adverbio “ya”. J. Guillén apunta la misma idea al inicio de su edición sobre Salinas:

“El enamorado parte del amor —conseguido— tras la mejor amada posible: Sí, por detrás de las gentes/te busco. Por detrás del nombre, de la imagen, del espejo. Detrás, detrás, más allá de la persona social, superficial, común que existe para los otros. (…) Se ansía el tú más profundo y secreto que el amor descubre y exalta como si lo soñase. Este momento de quietud extática (…) es el Más Allá extremo del gran amor exigente”.

Para concluir la valoración de los predicados, falta añadir que el único verbo usado en forma personal, «fuese», acaba de corroborar esa idea de imprecisión, esa imposibilidad de concretar cómo será el nuevo estadio de la vida del yo y el tú. Por ello el poeta debe recurrir a una comparación y a la formulación de una hipótesis gracias al uso del modo subjuntivo

(de Comentario estilístico y estructural de textos literarios de Montserrat Escartín y Eugenio Martínez, editado en PPU en 1989).

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